martes, 19 de enero de 2010

De vuelta a casa

Una serie de casualidades y la voluntad de un buen amigo, han traido de nuevo a mis manos, una antigua bicicleta que regalé hace unos años.

Aunque no se encontraba en buenas condiciones y el oxido la cubría en buena parte, he disfrutado poniendola a punto y dejandola como nueva.

Ahora, ya no tengo que andar cambiando las ruedas de mi bicicleta de montaña, cuando salgo a hacer una ruta por carretera.

Me alegro de que el azar, me haya devuelto esta compañera.

0 comentarios: