
Día de San Rafael, fiesta local de Córdoba.
Nos juntamos un grupo de amigos para celebrar la onomástica de un compañero. Quedamos en casa de este para comernos unas chuletas, pinchos y lo clásico de nuestra tierra, "El perol cordobés".
Entre chuleta y chuleta, nuestra clásica tertulia del mundo senderista. Te acuerdas de lo de Ronda, la travesía de Villaviciosa, La cuesta del Reventón y muchas más.
Comentamos de dar un paseo por la montaña que hay en frente. No es otra que la de Las Jaras. El problema es engatusar a las mujeres para poder subir a la cumbre del cerro. Después de unos suculentos pinchos y unas cervezas nos ponemos en camino cinco personas.
El camino comienza cruzando la carretera de Villaviciosa.
Nos encontramos una pista ancha que nos va metiendo entre los cerros con una subida moderada y llevadera. Transcurridos unos quince minutos, la pista se transforma en una vereda estrecha que va rodeando el cerro. El desnivel se incrementa bastante hasta llegar a las rocas que son de granito rosa. Dichas rocas hay que escalarlas para llegar a la cumbre.
Una vez ya en la cima, nos quedamos sorprendidos de las fantásticas vistas.
Al este, el pico de Pedro López, segunda cima mas alta de la comarca. Al oeste, la urbanización con su fantástico lago. Al norte, el barranco del río y al sur, las fantásticas rocas de granito rosa.
Disfrutamos un momento de este fascinante mirador y emprendemos la bajada.
Cual es la sorpresa de mis acompañantes cuando decidimos bajar por las rocas. Saltanto de una a otra, rodeando esas grandiosas moles de granito. La bajada se hace bastante rápida.
Esto me parece que es una buena forma de bajar un poco la atracada de chuletas, pinchitos y cervezas.